Gelmírez en Portugal

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El viaje que Gelmírez realizó a Portugal en el año 1102 tiene un fuerte carácter político. En su transcurso se produce el robo de las reliquias más prestigiosas de la sede de Braga ?los cuerpos santos de san Fructuoso, san Cucufate, san Silvestre y santa Susana? conocido como el Pio Latrocinio. Con su traslado a Santiago se buscaba atraer, más si cabe, el flujo de peregrinos a Compostela así como bloquear el flujo hacia Braga que en 1100 había recuperado la dignidad metropolitana que tanto ansiaba y envidiaba Compostela.

En su visita a Braga, Gelmírez fue recibido por el arzobispo Giraldo (1096-1108) antiguo monje de Moissac que, en aquel momento, estaba impulsando la construcción de una gran iglesia de peregrinación, posiblemente inspirada en Sainte-Foy de Conques. Giraldo se convirtió a finales del siglo XII en santo patrono de la ciudad. Al mismo tiempo, algunas de las piezas del tesoro de la catedral que la tradición relacionaba con él, como el cáliz y la patena que se muestran en este ámbito, fueron celosamente conservadas como auténticas reliquias de su persona.